Se quedo en la orilla agitando su mano, despidiendose de su sueño y de sus mas grandes deseos; diciendo con lágrimas en los ojos y con el corazón estremecido: "Hasta luego", a todo lo que un día quiso y hoy debe olvidar, sin embargo no tiene miedo del mañana por que su fe aun permanece en su interior como rocas de fortaleza, y en cada una de ellas lleva escrito, que "por mucho que llueva el sol siempre saldrá". El sabe que sus sueños arrancados volverán a nacer; traerán consigo nuevas razones para vivir, mejores formas de sonreír y en donde vendrá un nuevo amor con su corazón envuelto en el mas lindo papel celofan


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